ESPACIO PARA PUBLICIDAD 360
Crónica

Un hombre con un balde movilizó a La Independencia

Todavía hoy perdura en sus recuerdos aquel hombre que en épocas navideñas con nada más que un balde al tope de tierra llenaba los huecos de las calles, mientras al son de los villancicos todos celebraban en sus casas la llegada de diciembre. Un escenario que motivaría a Daniel Estrada a realizar el proyecto ‘Reconstruyendo La Independencia’.

En diciembre de 2018 las calles del barrio caleño La Independencia no tenían forma. Lo que en principio eran pequeñas vías planas, por aquella época estaban convertidas en una zona llena de hoyos, cual viejo campo minado.

Los habitantes de este sector del oriente de Cali  no se quejaban, habían asimilado la situación, a excepción de uno. “El 7 de diciembre de 2018, el ‘Día de las velitas’, estábamos adornando las aceras para la noche, pero había un señor con un balde de pintura lleno de tierra, intentando cubrir los huecos de las vías. Me conmoví, fue un gran golpe de pertenencia para el resto de los habitantes”, recuerda hoy  Johana Méndez, habitante del sector.

El presidente de la Junta de Acción Comunal, Daniel Estrada, que también presenció el acto del señor, en días posteriores convocó a una reunión a los vecinos para buscar formas de solucionar dicho problema, la fecha del evento sería el 15 de diciembre.

Estrada, antes de la reunión, había pasado sus noches en vela pensando en los métodos para darle solución al problema de las vías. Sabía el costo que generaría, los permisos que se necesitaban, pero su voluntad había crecido más que los impedimentos.

Había llegado el día de la junta, el presidente  propuso a los habitantes  una serie de eventos que serviría para  recolectar  los fondos; además, una cuota mensual no obligatoria por cada familia.

Al principio, muchos estaban a favor de la propuesta, no veían inconveniente alguno,  concordaban diciendo que los principales afectados eran los que tenían un transporte propio, o los niños que no podían jugar en unas calles en ese estado.

“A mis niños no los dejaba salir, en su juego con la pelota o en el corre corre se salían lastimando en esos huecos tan grandes. Otra cosa, manejar en esas calles era imposible, como no son vías amplias, uno se topaba con esos huecos sí o sí”, decía Jhon Fernando Ortiz, habitante del sector.

No faltaron las personas, la mayoría, inconformes con la propuesta. Para ellos solo era un gasto innecesario, la frase “tengo problemas más grandes en mi casa” resonaba por todo el salón comunal.

Solo quedaba una carta por jugar para Estrada. En medio del alboroto, hizo pasar a su invitado. Frente a casi 50 habitantes del barrio, se presentaba Reinel Trujillo. Sí, él era el hombre con el balde lleno de tierra que mientras todos bailaban al son de Rodolfo Aicardi y demás, intentaba tapar los huecos de forma manual.

De 65 años,1,68 de estatura, fornido, en camisilla, pantalones cortos y sandalias, Trujillo decía: “Llevo más de 15 años viviendo en el barrio, he tenido que sufrir daños de este tipo varias veces, no podemos esperar a que el Estado haga algo, nunca lo hacen. Y no digo que ustedes lo hagan, pero deberían, mientras yo pueda, ahí me van a ver con el balde”.

Solo se escuchaba el ruido de los ventiladores y unos cuantos niños jugando fuera, el salón comunal había quedado en total silencio. El presidente comunal  alzaba la voz y decía: “Todo aquel que esté de acuerdo con la propuesta, firme aquí”. No faltó nadie, todos firmaron.

Se acordaron cuotas mensuales de $20 000, no obligatorias, por cada familia , y eventos cada fin de semana para recaudar fondos. Torneos de fútbol, venta de comidas y otras competencias deportivas hacían parte del cronograma hecho por la Junta de Acción Comunal.

Estrada tenía menos de un mes para dejar los preparativos finalizados, debía crear estrategias para combatir todos y cada uno de los contras que aparecieran. Pasó la época navideña pensando y planeando el proyecto, su familia lo extrañaba. “Tuve que disculparme mucho con mi esposa e hijos por el poco tiempo que les dedique ese diciembre”, comentaba.

Tratar de coordinar más de 2100 habitantes para una recolecta, parecía sencillo si se comparaba con  encontrar las personas idóneas para llevar a cabo el arreglo de las vías. El presupuesto calculado era preocupante.

Para el 5 de enero de 2019, se había llegado a un acuerdo con unos habitantes del barrio que trabajaban en albañilería. “Al ser vías tan angostas, con cemento se podían sellar los huecos, con mucho cuidado, obviamente”, comentó entonces Antonio Rosales, habitante del barrio y albañil. Pero, no podían empezar la obra sin siquiera tener la mitad del dinero para el cubrimiento del material.

El 10 de enero de 2019 empezó la recolección de  las cuotas. Solo una persona no debía dar ni un peso. Así es, el señor Reynel Trujillo. Para Estrada, el vecino  ya había hecho lo suficiente por el barrio. Esos días bajo el sol, con el balde lleno de arena habían bastado. Nadie estaba inconforme con la decisión del presidente de la Junta Acción Comunal.

Aunque la problemática aún persistía, el semblante en los habitantes había cambiado. Cada domingo, felices y en familia, la mayoría asistía a cada uno de los eventos.

Eran las actividades perfectas para la recreación familiar, los niños recuperaban todo el tiempo perdido por aquellas calles fracturadas. Y poco a poco, se iba acercando al presupuesto pactado para el proyecto.

Los primeros meses del año nuevo transcurrían tal cual lo planeado, pero el inicio de la temporada escolar y el regreso al trabajo de muchos habitantes del barrio habían perjudicado la asistencia a los eventos de fin de semana.

Las actividades que se hacían cada domingo, para marzo eran una o dos veces por mes. La ansiedad e incomodidad regresaba a la Junta de Acción Comunal que no quería pasar otra época navideña con las mismas calles.

“No sabíamos qué hacer, la recolecta total de los fondos estaba pactada para julio, y lo único que se mantenía constante eran las cuotas mensuales. Los eventos eran cada vez menos”, comentó la tesorera de la JAC, Janeth Osorio.

“No se detengan, continúen, algo resulta”, fueron las palabras de Estrada para el resto de la Junta. Y así, continuaban los meses para los habitantes de La Independencia, que soñaban con unas vías donde la movilidad fuera motivo de orgullo.

Llegó el mes de julio, era el momento de  sumar el total del dinero recogido, por última vez. Los eventos semanales habían vuelto en los últimos dos meses por las vacaciones de mitad de año, por lo que se había perdido la cuenta de los ingresos que entraban destinados para el proyecto.

Había un déficit en el presupuesto de $1 700 000, y el dinero debía ser entregado en la primera semana de agosto para la mano de obra y compra del material. El presidente de la JAC, Daniel Estrada, que se desempeñaba como abogado, no dudo ni un segundo en aportar el dinero faltante.

Todo estaba pago, mano de obra, material, maquinaria. Un comunicado fue difundido por todo el barrio: “El próximo 30 de agosto de 2019 empiezan las obras del proyecto ‘Reconstruyendo La Independencia’”. “Todo nuestro esfuerzo quedaba en manos de los constructores encargados”, comentaba Estrada.

Así las obras daban inicio, las vías durante septiembre y parte de octubre estuvieron completamente cerradas, nunca se había complicado tanto la movilidad, sin embargo, los habitantes, con mejor actitud, buscaban soluciones. El ruido de las máquinas todos los días, parecían agradables melodías. Lo peor del problema ya lo habían vivido.

Para el 1 de noviembre las obras del proyecto ‘Reconstruyendo La Independencia’ estaban totalmente terminadas. Las calles se encontraban en perfecto estado, el esfuerzo del señor con el balde había movilizado una comunidad entera al cambio. Daniel Estrada no tardó en ir hasta la residencia de Reinel Trujillo para apretar su mano y con una palabra empezar la conversación: “Gracias”.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a Top