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Crónica

Un colombiano, una pandemia y un sinfín de experiencias

“Salir de mi país por meses y que me toque quedarme encerrado es sin duda mi mayor anécdota jaja”.

Jaime Chaves Sánchez, un joven caleño de pelo medio largo, color negro, con barba y cejas abundantes y un par de tatuajes que rodean parte de su antebrazo derecho, es un estudiante de comunicación social y periodismo que partió hacia Argentina para comenzar a tachar puntos de su lista de sueños, y que está buscando como regresar a su patria.

Chaves, con casi 25 años, piso otro suelo suramericano el 27 de febrero de 2020, llegando a Mendoza, una provincia argentina ubicada al oeste del país, conocida por ser el corazón de la comarca vitivinícola, cuyos sus vinos tintos son sinónimo de su linaje.

Las amplias calles de la capital lo recibieron con una bofetada, de guante blanco, por el cambio cultural, la tranquilidad y el poco agobio cotidiano que le brinda su nuevo hogar, el que no compara con el caos de la ciudad que ha dejado atrás, pero sin olvidar nunca sus raíces; asegura que vivir solo es una experiencia positiva, e incluso indirectamente lo recomienda, aunque no desdibuja la idea del vacío inmenso que ha dejado su madre y sus hermanos.

Manifiesta recordar que con ansias comenzó, meses atrás, a programar su viaje, ya contaba con contactos que ayudarían hacerle el camino ‘más fácil’ a este futuro periodista deportivo, que iba de intercambio como practicante de la universidad Unicatólica de Cali y que al llegar se instaló en un apartamento con compañeros de universidad; una experiencia soñada en cualquier contexto universitario.

Jaime ya cuenta con un diplomado en periodismo deportivo y estaba vinculado con el medio digital MDZ, a su vez, tenía la opción de ingresar a otro medio, llamado Portal Andino, siendo los medios digitales más fuertes de Mendoza el caleño contaba con más de un cuarteto de propuestas satisfactorias para su nueva faceta. Pero lastimosamente, la rápida propagación del nuevo coronavirus hizo que Jaime pudiera deslumbrarse solo 20 días con su nueva vida; fueron días potentes antes de entrar en cuarentena, días en los que hizo muchas relaciones sociales, interactuó y hasta formó parte de un grupo radial, que dejó hace poco, pero afirma que de mucho le sirvió para los primeros días de confinamiento, ya que “estar aislado, solo y en un país desconocido no es nada fácil”.

“Uf, hubiera sido un factor determinante para mi futuro laboral”, señaló Jaime, al hacer una dura comparación entre su intercambio con y sin covid-19, sin duda el brote del virus lo cambio todo, las muchas oportunidades que tenia se fueron cayendo como una torre de naipes, las solicitudes comenzaron a ser negadas debido a la emergencia sanitaria y a Jaime solo le quedaba en su  voz la resiliencia, después de pensar en lo bueno que hubiese sido para él un presente el Argentina, mil y una anécdotas tanto personales como profesionales, que al final se unen en el mismo ser humano que quería, y estaba, alcanzando todo lo que se había propuesto.

Sin embargo, el entusiasta que ya sobrepasa las dos décadas en cuanto a la edad, dice rescatar el buen manejo que le dio al tiempo, en días que se cuentan en un par de manotadas, el periodista pudo entender las diferencias de su profesión dependiendo de la región, a pesar de la unión global de comunicación social que apadrina a muchos, los conocimientos fuera de casa siempre llenan vacíos desconocidos y permanentes en el territorio natal.

Lamenta con profundidad no haber podido gozar de las oportunidades determinantes que estaban puestas en su camino, pero asegura que con los conocimientos que adquirió puede aportar al país que lo vio crecer y que sin duda lo formó.

A su vez, rescata los contactos que pudo hacer, y con una risa picara y medio burlona, se alaga sutilmente, mientras dice que espera que la pandemia cese pronto para seguir en busca de oportunidades.

Él, sigue jalando de la cuerda de lo positivo que ha dejado la coyuntura sanitaria, el relacionarse con nuevas personas y vivir el encuentro cultural lo llena de vida; sus dos compañeros de apartamento son parte de su familia; cocinan, ven pelis y seriados o simplemente hablan cháchara en un sinfín de minutos, aprovechando lo finito del tiempo.

La tranquilidad lo caracteriza, su voz refleja seguridad y serenidad, Jaime asegura estar muy bien de salud y eleva una plegaria de agradecimiento a Dios por protegerlo a él, ya que por su travesía de viaje pudo haber sido uno de los millones de casos positivos. Además, indica que en Argentina todo marcha bien, en comparación a Colombia, y recalca que las medidas tomadas por el gobierno argentino han sido más efectivas que las de su país natal.

“90 casos hasta el momento, aquí en Mendoza”, con voz de entusiasmo, ¿y quién no se alegraría con una cifra tan mínima? Además, dice que admira el buen comportamiento del pueblo argentino, lo que lo beneficia a él.

Ahora bien, el estudiante de Unicatólica no pasa por alto el caluroso acompañamiento de su institución, la que se ha vuelto parte de su familia y junto con su núcleo consanguíneo le han brindado el apoyo necesario, y más, que ha requerido el extranjero colombiano.

Jaime afirma que su etapa en el país del sur de las Américas ya termino, actualmente se encuentra haciendo tramites con la embajada para ser una de las personas repatriadas en un vuelo humanitario, pues manifiesta no estar dispuesto a quedarse dos meses más, como lo impone el gobierno argentino, así le toque llenar miles de formularios que según él demuestran “la poca empatía del gobierno de mi país con sus ciudadanos”.

Incluso, después de su experiencia, dice que volvería a realizar un intercambio al extranjero, que nada es tiempo perdido dependiendo de donde se vea y que el salirse del esquema lineal es lo que lo motiva a querer seguir divagando por los conocimientos del mundo.

A futuro se divisa como creador de grandes cosas, todo eso se lo debe a los aprendizajes que construye la práctica, quiere emprender con nuevos sueños, agregándolos a su lista, ya que comprobó que el ser humano está en un constante afán y que el hombre no puede siempre querer llevar la delantera ni tampoco ser solidario solo en ocasiones como estas.

Jaime Chaves Sánchez solo espera poder aportar como ser humano, después de esta determinante pausa que ha dado la pandemia del coronavirus.

Fotografía tomada de: Pixabay

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