ESPACIO PARA PUBLICIDAD 360
Crónica

Terrorismo o realidad: crónica de una resistencia anunciada en el corazón de Cali

paro-nacional

Mientras las marchas que salieron de los diferentes puntos de la ciudad se concentraron en el CAM, a eso de las 3:43 de la tarde, el alcalde de la ciudad informó a los medios acerca de la decisión de aplicar el toque de queda en Cali, debido a los desmanes que se estaban presentando en la ciudad.

Después de ese aviso dado por el máximo dirigente de la ciudad, la multitud que se encontraba en el Centro Administrativo Municipal (CAM) gritando a todo pulmón “Uribe paraco el pueblo está verraco”, de la nada nos percatamos del cielo empezaron a caer gases lacrimógenos, pues los helicópteros de la Policía Nacional que estuvieron todo el tiempo sobrevolando la zona iniciaron su plan de despejar a como diera lugar el corazón de la marcha.

Mientras todos empezaron a correr intentando escapar de los gases, empezó a rondar en la cabeza de muchos de los que estábamos ahí una pregunta y era: ¿Cómo diablos vamos a regresar a casa? El servicio del MIO estaba suspendido, los buses tradicionales no estaban trabajando, los taxis ofrecían el servicio, pero por recorridos cortos, pues los bloqueos en las vías imposibilitaban brindar un buen servicio. ¿Entonces? ¿Piernas pa’ que las tengo? La única solución que teníamos los que estábamos intentando regresar a casa huyendo del caos que ya había comenzado era caminando.

Cuando emprendí el retorno a casa por toda la Sexta, se veían grandes grupos de personas haciendo lo mismo, era exactamente ver una marcha de soldados caídos, porque aunque nadie se imaginó todo lo que iba a suceder después, la mancha que dejaron los gases lacrimógenos en ese momentos ya había perturbado por completo la belleza de lo que había sido la marcha vivida.

Siendo aproximadamente las 4:30 p.m la caminata nos iba acercando al puente del comercio, pues tenía que pasar debajo del puente para poder llegar a mí para al final, pero mientras más nos acercábamos al conocido ‘terminalito’ se escuchaban disparos, gritos y al fondo se podía observar personas corriendo.

Esto es resistencia

El terminalito se había convertido en un campo de batalla, de un lado estaba la Policía Nacional y del otro un grupo de ‘gamines’ tirando piedras, situación que impedida de todas las formas posibles poder cruzar el puente. En medio de esa situación la angustia de los grupos de personas que habían fallado varias veces en el intento por pasar, empezaron a unirse para crear una estrategia que en masa pudiera funcionar, sin embargo, cuando ya un número aproximadamente 15 personas tomamos la determinación de cruzar corriendo, un pelotón de policías y el Esmad pasaron motorizados a una velocidad exagerada, ahuyentando los vándalos, quienes empezaron a correr al mismo tiempo que el grupo de ciudadanos que intentaba cruzar el puente, en ese momentos corrimos buenos, malos, culpables, inocentes y solo se escuchaban disparos.

En medio de la situación, en las cuadras se escuchan gritos masculinos que decían ‘ESTO ES RESISTENCIA’ sin importar lo que pasaba, todas las personas con sus maletines de trabajo, bolsos y lo que fuera que tuvieran en sus manos corrieron sin mirar para atrás, sin exagerar, era una sensación de “debo correr por mi vida”.

Cuando finalmente toqué el andén de mi casa sentí paz, en medio del cansancio, el sudor y los nervios me percaté de que mis vecinos del barrio Metropolitano del Norte, estaban alarmados pues en ese preciso momento los ‘vándalos’ se habían tomado el D1 de los Alcázares, establecimiento que queda exactamente enfrente de mi barrio, gente corriendo, otros en las esquinas hablando, alguno pasando en moto, otros simplemente caminaban, todos en situaciones diferentes pero con la misma zozobra que empezaba a nacer en el barrio.

A las 5:30 p.m. cuando por fin había podido llegar a casa y aparentemente todo ya estaba bien, empezaron las cadenas de whatsapp, los estados de los contactos por medio de todas las redes sociales a subir videos y fotos de disturbios que se estaban presentando desde todos los puntos de la ciudad en tiempo real, contenido real pero otro no tan reales o por lo menos dentro de tanto contenido que generó pánico eran cosas viejas o sencillamente mensajes alarmantes que lo único que intentaban generar era terrorismo en un ciudad que no estaba preparada para vivir la noche que vivió.

Aunque desde las 7:00 p.m inició el toque de queda, los barrios estaban inundados de personas que salieron a defender su sector, pues por medio de las redes sociales se hizo viral que los ‘vándalos’ estaban intentando entrar a unidades residenciales a robar, lo que regó la alerta de que se acercaban saqueos y desastres a manos de desquiciados.

Palos, machetes, tablas de cama y hasta armas de fuego, fueron los objetos que utilizaron mis vecinos y los vecinos de muchos para defenderse de lo que sea que viniera a desatar el desorden. La jornada de vigilancia en el metropolitano del norte duró hasta las 4:00 a.m, los vándalos nunca llegaron, pero mis vecino quedaron con la certeza de cuidar su barrio de cualquier malhechor que intentara penetrar su espacio.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a Top