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Informe Especial

Tatequieto a armas traumáticas serviría a la seguridad de Cali

Por Lina Bolaños y Camila Sepúlveda

El efecto negativo que generan las armas traumáticas en Cali ha incidido en el aumento de la inseguridad en las calles de la ciudad. Al menos esta es la conclusión a la que se llegó por parte de las autoridades y que habría permitido que en los últimos días se tomarán decisiones al respecto a nivel nacional, como fue la de restringir su uso.

Desde el año pasado en la ciudad se debatía el uso y venta de armas traumáticas, en donde más del 25 % de las incautadas por la Policía Nacional en las calles y operativos fueron de este tipo; además, su uso y comercialización se había convertido en un problema social y de seguridad para la ciudadanía, debido a que la venta de estos objetos no tenía ningún tipo de restricción y se venían utilizando para actos delictivos en la ciudad.

De acuerdo con el último informe de seguridad de ‘Cali cómo vamos’, “entre el 1 de enero y el 19 de octubre de 2021 se registraron 1021 homicidios en Cali, 150 casos más que en el mismo período de 2020”.

Este comportamiento es el que habría llevado a tomar la decisión de restringir la tenencia de las armas traumáticas, puesto que no son utilizadas para uso deportivo o de defensa personal como es su reglamentación, sino que  suelen ser utilizadas por delincuentes para causar intimidación a las personas y cometer hurtos.

Basta recordar uno de los dramas ocurridos en Cali este año, cuando hacia las 9:30 p. m. del 22 de julio pasado, mientras conversaba en el parque del barrio Las Ceibas, en el nororiente de la ciudad, de 13 impactos de bala propinados con una arma traumática modificada, y con apenas 26 años, le fue segada la vida a Jhoan Sebastián Bonilla Bermúdez.

Situaciones como esta se reflejan en las estadísticas. Desde 2018, según el Ministerio de Defensa, en Colombia se ha incrementado el uso inadecuado de estas armas, en donde fueron  incautadas 3 201 armas traumáticas; en el año 2019 fueron 3 804; en 2020 se decomisaron 5 478 y en lo que va corrido de este año 6 569 han sido confiscadas.

Todo indica que en los últimos 3 años y hasta la fecha se ha registrado un aumento del 105 % en el uso y porte de armas traumáticas en todo el territorio nacional.

Por razones como las anteriores, la Fundación Independiente Ideas por la Paz, FIP, alertó sobre la necesidad de reglamentar su comercio y  mencionó que alrededor de 1,5 millones de armas ‘no letales’ fueron comercializadas de manera legal.  Además, indicó que en gran parte las armas son importadas de China o Turquía en donde  cada una de ellas oscila entre US$130 y US$410, alrededor de $500 000 y $1 800 000 en Colombia.

Martín Ortiz, ciudadano que vive en Cali y quien a pesar de que es portador de una de estas armas,  reconoció el riesgo que implican y advirtió la facilidad con la que la obtuvo.

“No estoy de acuerdo con las armas traumáticas, por la comercialización de ellas ha aumentado la violencia en el país, obtenerlas es tan fácil como ir a comprar un maletín, obtienes la factura y listo, así sucede también con estas armas, las compras y hasta te dan un carné para ir a hacer polígono, creo que sería buena idea prohibir del uso de ellas en Colombia”, comentó la semana pasada.

Según la descripción de Eduardo Jiménez, representante de Airguns Colombia, empresa vendedora de armas traumáticas en el país, estas son elaboradas originalmente de hierro colado, una aleación de cobre, aluminio, zinc y otros metales que apenas soportan la detonación baja de una bala traumática, cuya combustión desprende una ojiva de goma con un alcance algo superior a 12 m de distancia.

Por la anterior razón, son consideradas como armas de defensa personal.

Sin embargo, algunos delincuentes han modificado su estructura y le cambian el cañón y el proveedor -según precisó un experto en balística de la Fiscalía General de la Nación- para adaptarla como arma de fuego convencional.

Es por esto que en las manos incorrectas y bajo un uso indebido, este modelo de armas, disparada a menos de 15 metros contra tejidos blandos o una arteria, puede producir la muerte y las lesiones pueden ser similares a las de un arma tradicional.

Quienes en forma directa deben velar porque se cumpla la reglamentación del porte de estas armas también tienen una posición frente a la restricción de ellas. Es el caso de Jorge Édison Idárraga, patrullero de la Policía Metropolitana de Cali.

“Hoy en día el índice de violencia en Cali ha aumentado debido a que gran parte de la sociedad le da mal uso a este tipo de armas, las están portando como si fueran armas de fuego, la llevan en su cintura, ocasionando heridas y hurtos, pienso que no debería ser prohibida su venta, pero sí tener más restricciones en el mercado, solo ser facilitadas a aquellas personas que cumplan con ciertas características”, precisó Idárraga.

Al respecto, el secretario de Seguridad y Justicia de Cali, Carlos Alberto Rojas, en la primera mesa de trabajo con los comerciantes de dichas armas, realizada en el segundo trimestre del año para iniciar la regulación y distribución, indicó en su momento que con esta iniciativa “Cali podría ser una ciudad modelo en la regulación absoluta de estos elementos”.

Rojas también afirmó que le apuntan a la creación de un sistema de información en línea donde se verifique la tenencia y legalidad de armas traumáticas.

Con base en lo anterior, se conocía que la adquisición de este tipo de armas en la ciudad era muy fácil,  dado que en medio de locales comerciales, en los estantes se pueden encontrar réplicas idénticas de pistolas Glock, Storm Beretta, CZ y Heckler- Koch, y para adquirirlas solo era necesario presentar un documento de identidad.

Igualmente, en portales digitales también se venden de manera sencilla las armas de fogueo. Uno de los sitios web en donde las ofrecen, certifica: “Es muy fácil, solo se necesita tener la plata y la cédula de ciudadanía”.

A partir de la facilidad con la que se vendían estos artefactos y el clamor de la ciudadanía, el Gobierno Nacional expidió este jueves la norma para la regulación de armas traumáticas, con base en ella se empezará a ejercer el control a su porte en todo el territorio nacional.

Se trata del decreto #1417 que fue firmado por el ministro del Interior, Daniel Palacios Martínez, quien como delegatario asumió las funciones del presidente Iván Duque, dado que este se encuentra en viaje internacional por Europa y Asia.

Este decreto dispone que las armas traumáticas tendrán que cumplir la misma regulación a la de las armas de fuego; sin embargo, los permisos se expedirán de manera excepcional porque aún sigue vigente una prohibición al porte ilegal de armas en el país.

Desde el Ministerio de Defensa se indicó que quien esté interesado en adquirir un arma traumática, de fogueo o neumática deberá solicitar los permisos especiales para su tenencia y porte, porque se harán más estrictos los controles de las autoridades competentes a los procesos de comercialización.

Por lo tanto, de acuerdo con las autoridades, si es sorprendido un ciudadano con alguno de estos instrumentos para atacar o defenderse, y sin que demuestre su legalidad, podría incurrir en una pena de hasta 12 años de prisión.

En consonancia, las personas que hayan adquirido armas de tipo traumático tendrán un plazo máximo de ocho meses para regularizarse ante la autoridad.

ABC de las armas traumáticas

Desde este 4 de noviembre el Gobierno Nacional reglamentó el uso de las armas traumáticas. En resumen, el Decreto #1417 quedó así:

A. Todas las armas traumáticas cuyas características correspondan a las tipologías establecidas en el artículo 8 del Decreto Ley 2535 de 1993 se considerarán armas de guerra o de uso privativo de la Fuerza Pública.
Todas las armas traumáticas cuyas características correspondan a las tipologías establecidas en el artículo 9 del Decreto Ley 2535 de 1993 se considerarán armas de uso restringido.
Todas las armas traumáticas cuyas características correspondan a las tipologías establecidas en el artículo 11 del Decreto Ley 2535 se considerarán armas de uso civil de defensa personal.

B. Los particulares, previo permiso de autoridad competente, podrán tener o portar las armas de uso civil que están establecidas en el numeral 3 del artículo 2.2.4.3.6 del nuevo decreto y conforme a las cantidades autorizadas en los artículos 22 y 23 del Decreto 2535.
Aquellos ciudadanos interesados podrán solicitar permiso especial para porte, conforme a la Directiva 01 del 2021 o la reglamentación que esté vigente, ante la autoridad competente en los términos establecidos en las directrices del Ministerio de Defensa, cuando exista una medida de restricción por parte del Gobierno o de la autoridad militar competente, para lo cual el arma traumática deberá contar previamente con el permiso para porte vigente.

C. Las personas que quieran legalizar y definir la situación jurídica sobre dichos objetos serán los responsables de entregarlos a la Industria Militar, conforme al procedimiento definido en la regulación.

A partir de la fecha de expedición del decreto, los ciudadanos tendrán un plazo de ocho meses, prorrogables por ocho meses más, por lo que la autoridad competente será la responsable de recoger las armas de uso civil de defensa personal que se encuentran en poder de la ciudadanía, de los importadores y de los servicios de vigilancia y seguridad privada, con el fin de agotar el procedimiento de marcaje y registro de las mismas.

De acuerdo con la nueva reglamentación, Indumil y el Departamento de Control Comercio de Armas, Municiones y explosivos del Comando General de las Fuerzas Militares establecerán el procedimiento de marcaje.

La norma también define que las personas naturales o jurídicas propietarias de las mencionadas armas que cumplan con las características de arma de guerra, o de uso privativo y de uso restringido, deberán entregarlas al Estado en un plazo de seis meses, so pena de incautación y judicialización. La entrega se hará por medio del Departamento Control Comercio de Armas, municiones y explosivos del Comando General de las Fuerzas Militares.

Los comerciantes que tengan registradas en sus balances e inventarios armas traumáticas podrán comercializarlas en un plazo de 16 meses y deberán tener un registro detallado de las personas que las adquieren, salvo cuando se exporten en el plazo establecido.

Periodistas: Lina Bolaños y Camila Sepúlveda

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