ESPACIO PARA PUBLICIDAD 360
Nación

Los artistas del café se preparan para competir

Para los bebedores de café resulta muy agradable y divertido encontrar en sus tazas los rosetones y tulipanes trazados con leche vaporizada sobre el espresso que acaban de pedir, emoción que aumenta a medida que la figura se complica.

La tailandesa Rawirat Tehasitthanet, más conocida en el mundo de los cafés especiales como ‘Jibbi Little’, es la campeona mundial del arte del café o arte latte, como se le conoce a esta técnica desplegada por habilidosos baristas; ha dibujado hasta Mary Poppins, con esta figura sorprendió el año pasado en el Campeonato de Arte Latte Australiano.

Para ‘Jibbi Little’ lo importante es no darse por vencido, hay que insistir hasta que la figura salga; ella duró cinco años sin ganar un solo campeonato.

‘Jibbi Little’ es la inspiración del barista y docente de JM Drink, Jhon Giraldo, quien advierte que, con práctica, en unos seis u ocho meses, se puede controlar la técnica para hacer un buen rosetón. Recuerda que estaba obsesionado con la figura de un león, se gastó 120 bolsas de leche, pasaron ocho meses, y nunca le salió.

“Lo importante es controlar el flujo de la leche. Es un arte muy bonito, da estética a las bebidas, pero debe concordar con el sabor”, dice Giraldo, de 25 años.

Este 21 de marzo, de 9:00 a.m. a 6:00 p.m., se llevará a cabo ‘A lattear’, donde baristas del suroccidente del país se darán cita en el Hotel City Express para mostrar su creatividad sobre una taza de café especial, porque los diseños no se pueden realizar sobre cualquier café.

Será la tercera versión de este torneo organizado por Café Panier, junto a 12 empresas del gremio de los cafés especiales. En Cali se cuenta ya con 30 tiendas donde se ofrece un grano y una taza con un olor y un sabor muy distinto al de café comercial que siempre se ha vendido en el país; hace seis años solo había una.

Para Marcelo Nanove, líder coffee Project de Cafenorte (Cooperativa de los Caficultores del Norte del Valle), entre más tiendas especializadas haya mejor.

“No es competencia, lo que necesitamos es educar al consumidor, llevarlo a que se tome un buen café; si estamos en Colombia ofrezcamos el mejor”, dice Nanove.

El término de café especial se escucha desde hace unos 20 años. César Morera, de Café San Camilo, una tienda ubicada en El Peñón de Cali, dice que el siglo pasado, con la bonanza cafetera, en Colombia todos se creyeron el cuento de que tenían el mejor café del mundo, el más suave, pero lo que se tomaban era los sobrantes de lo que no se exportaba, la pasilla, los granos partidos o con hongos, los que se recogían del suelo.

“Un café especial es un producto de buena calidad que genera mayores incentivos para el productor; apoya una economía sostenible y cada grano se diferencia por unos atributos como el aroma, la fragancia, la acidez, proporcionados por la tierra donde se cultivó, la altura, el clima, las buenas prácticas”, dice Morera.

Manuel Cárdenas, de Café Panier, dice que esperan la participación de cerca de 200 personas y 30 competidores en ‘A lattear’.

En el Valle del Cauca se estima que hay 41.000 hectáreas sembradas de café especial, en 12 municipios del norte, en Cali, Trujillo y Tuluá se concentra buena parte de estos granos maduros, seleccionados y secados al sol.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a Top