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Alfombra Roja

‘Las Chicas del Cable’ dramaturgo irreal

Título original: Las Chicas Del Cable

Estreno: 2017

País de Origen: España

Duración: 5 temporadas

Reparto: Blanca Suárez, Ana Fernández GarcíaNadia de SantiagoMaggie CivantosYon González, Martino Rivas

Director: Ramón Campos

Género: Drama

Alerta: contiene spoilers

‘Las Chicas del Cable’ es una serie española que se concebía como un alegato a aquellas mujeres del Madrid de los años 20 que encontraron trabajo en la compañía de telefonía. Prometía un discurso feminista, rompedor, político y de época, sin embargo, se quedó en una historia de enredos, drama, triángulos amorosos y una voz en off de su protagonista que hizo que la historia se estancara a medio camino entre lo que prometió ser y lo que finalmente fue.

La serie tiene 5 temporadas y la primera parte de esta quinta y última temporada empieza siete años después del final de la cuarta. Un final que aparentaba cerrar un círculo que vuelve a abrirse después de la muerte de Ángeles y que causa quizá desconcierto en la audiencia, la huida de Lidia a América con su hija y Francisco, la reconciliación de Marga con su marido y el exilio voluntario de Carlota y Óscar a París para vivir su amor en libertad.

Pero, es Sofía, un nuevo personaje, la hija de Ángeles, quien reúne a las chicas del cable en Madrid, en plena guerra civil y con la compañía de teléfonos rezagada a una improvisada redacción para la prensa española, cuando decide escapar de los brazos familiares de Lidia para unirse al frente republicano. Será ella quien haga de hilo conductor en la trama de los nuevos episodios y le dé un giro a la misma.

La quinta temporada se presenta como un relato de la guerra atroz que separó a familias y dio pie a tantas injusticias, como una representación de la muerte, la pérdida y la afección mental que provocaba cada bombardeo.

Otra vez en su papel de madre coraje, el personaje de Blanca Suárez rinde homenaje a su amiga fallecida protegiendo a su hija contra viento y marea. Suárez vuelve de Nueva York paseándose con los labios rojos y con tacones por el Madrid derruido que tantos malos recuerdos le trae.

Cualquiera que sea seguidor de ‘Las chicas de cable’ sabe que no es precisamente el papel de su protagonista el que más brilla, sino el de sus secundarias.

Carlota y Óscar vuelven a Madrid hospedándose en el hotel Pacífico, uno de los pocos enclaves que quedaban más o menos inmunes al paso de las bombas por ser refugio de periodistas internacionales como ellas se presentan. En su papel de reaccionarias, Fernández y Polvorosa volverán a otorgarle al grupo el punto de valor que necesita con una relación más que afianzada. Sin duda es Nadia de Santiago en su papel de Marga la que más luz aporta en medio de tanta tragedia.

El punto de comedia al que nos tenía acostumbrados se pierde en la inmensidad de la guerra, pero sigue siendo la mujer tierna, comprometida y generosa que reconforta la vista del espectador. Poco se ve de Yon González en los dos primeros capítulos, que por lo pronto permanece en Nueva York con Eva, la hija de Lidia, y Carlos Cifuentes reaparece para enfrentarse a la mamá de su hija en una batalla personal que comienza cargada de rencor y dolor del pasado que aún sienten presente.

Por otro lado, la ambientación, los decorados, el equipo de arte, la fotografía, el maquillaje, peluquería y vestuario siguen siendo excelentes. Quizás en esta temporada se puede observar más conflicto social y más contextualización de la época que tanto añorabamos algunos espectadores en las pasadas.

El retrato de la guerra, el enfrentamiento entre ambos bloques y las historias humanas que renacerán del conflicto llenarán los últimos capitulos de la serie. En esta última temporada prometen ser más comprometidos, más fieles a la época y más sensibles con el momento político y social que vivía España durante la Guerra Civil. Aun así, no faltará el amor, la pérdida, el dolor y los recuerdos de las chicas que las moverán contra viento y marea manteniendo su amistad como bandera durante toda la trama.

‘Las chicas del cable’ además es, a mi punto de vista, un producto interesante porque promete desmarcarse un poco por su mensaje feminista, pero el mensaje se va descafeinando según van pasando los capítulos. Cuando comienza el primer capítulo, con la voz de Blanca Suárez que dice: “En 1928 la vida no era fácil para nadie. Y mucho menos si eras mujer. No éramos libres, pero soñábamos con serlo”, los espectadores nos preparábamos para ver la lucha por la independencia de las mujeres de la época, que era una etapa muy marcada por la lucha de las sufragistas. Pero su lucha acaba relegada por las historias de amor de las cuatro y es ahí cuando más te engancha.

Finalmente, es grato ver que los personajes principales sean mujeres y se ve también la apuesta por la diversidad sexual, con la homosexualidad, bisexualidad e incluso el poliamor. No es algo que veamos en muchas producciones, es algo que finalmente termina sorprendiendo.

 

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