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Informe Especial

Informe Especial: Embarazo adolescente, un eterno problema

Un embarazo adolescente o a temprana edad es el que ocurre antes de los 19 años. Que una adolescente quede embarazada constituye un riesgo para su salud, su vida y/o la del feto. Además, la situación trae complicaciones a nivel psicológico, familiar y social.

Según Profamilia, entidad que promueve el respeto y el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de los colombianos, ser madre joven puede afectar la educación. Las madres adolescentes tienen más probabilidades de abandonar la escuela secundaria. La correlación entre maternidad temprana y no completar los estudios reduce a su vez las oportunidades laborales para muchas jóvenes.

Según  estudio de Planeación Nacional en Colombia, se reveló que el  5 % de los hombres y 14 % de las mujeres entre los 14 y los 19 años,  ya han sido padres de su primer hijo.Las regiones que más preocupan, según este estudio, son Santander, Norte de Santander, Antioquia y Bogotá. En Cali, en los últimos años reporta bajas de embarazos adolescentes, exceptuando el año 2016.

“Tenemos menor número de fecundidad en jóvenes que Bogotá, Medellín y Barranquilla. Cali es la ciudad que más ha aportado a la meta nacional en esta materia”, dice Alexander Duran, secretario de Salud de Cali.

Actualmente,  se podría decir que Cali se presenta como ejemplo a seguir de las demás ciudades ante la lucha de esta problemática en los jóvenes y sus familias.  Sin embargo,  la lucha continúa.

A continuación,  reporte de cifras últimos años,  según Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas. En 2012, se reportó un 35% de niñas y adolescentes, entre los 10 y 19 años, en estado de embarazo. Es decir, un total de 6.781 casos en Cali. En 2013, se registraron 5137 casos, mostrando una reducción dl 19,50% de embarazos en adolescentes en la ciudad.

En 2014, el tema de embarazo, se presentó una tasa del 26,1% por cada 1000 mujeres. Entre ellas, el 18% correspondió a madres adolescentes entre 10 y 19 años, cerrando este año con un total de casos de 4.984. La cifra es un poco mayor si se compara con 2015, cuando fueron 16 de cada cien menores de 20 años las que estuvieron en ese estado, según  registros del Dane.

Según cifras de  Cali Cómo Vamos, “en el 2016 aumentó un punto porcentual a comparación con el  año anterior.  En Cali, 17 de cada cien mujeres menores de 20 años fueron madres en el primer semestre del 2016. Sin embargo, dentro de las cifras anteriormente mencionadas, se siguen presentando “altos índices de embarazos en adolescentes en algunas comunas de la ciudad”. Entre ellas,  como la comuna 21, 13, 14,15, 7 y 3 según declaraciones del Secretario de Salud de Cali, Alexander Duran.

Muchas son las causas

Falta de comunicación con los padres, vacíos emocionales que buscan llenar por medio de otra persona, iniciación temprana de relaciones sexuales, problemas familiares, desconocimiento o tabúes sobre los métodos anticonceptivos, cambios hormonales, influencia de la sociedad y medios de comunicación y presión por parte de la pareja.

Para Paola Vélez Quintero, psicóloga de Profamilia en la sede del Poblado en Cali,  que el mayor factor por el cual las jóvenes se ven involucradas en esta problemática, está principalmente asociada con problemas existentes desde el entorno familiar.

Cuando existen problemas en el hogar en el ámbito, económico de educación, de valores etc, el joven adolescente entra en una crisis normativa, que por la edad en que se encuentra, su capacidad de madurez no se ha desarrollado del todo. Es allí,  donde parte el poco interés por ser responsables, y como no cuentan con alguien que los guie y que a la vez brinde confianza, cometen errores como la drogadicción, el vandalismo y los embarazos.

Para Aura María Calderón, Médico rural de la Red de Salud del Oriente en Decepaz, afirma que  los padres de padres de familia NO abordan temas de sexualidad con sus hijos.  Adicional a esto, el grave  desconocimiento a los métodos anticonceptivos, pueden ser las mayores causas de esta problemática.

Tres historia de dolor y esperanza

Lola Quiñones: “Mi hija se me fue y me dejo un regalito ruidoso, toca cuidarlo porque lo que te regalan, no lo debes botar y menos regalar.”

Doña Lolis recuerda el momento en que su hija Luisa María le dio la noticia de que iba a ser abuela. Su reacción fue abofetearla y no hablarle por varios meses. Mientras tanto la barriga de Luisa crecía y crecía en su hogar.

Para doña Lolis, como cariñosamente la llaman en el barrio Pizamos II,  esa fue la mayor desilusión que le pudo dar su hija. Expresa: “Yo le daba todo. Su fiesta de 15 años, su colegio, su ropa… todo lo que le corresponde a uno como madre soltera, pero se equivocó y me pago mal”.

“Me daba rabia verla caminando en la calle con esa barrigota que le salió y lo peor es que caminaba sola, porque el noviecito que tenia se esfumo”. Juan Camilo al igual que Luisa tenía 15 años, se conocieron en el colegio y su familia eran reconocidos comerciantes del barrio. Juan Camilo y su familia, se fueron del sector al enterarse de que Luisa estaba en su tercer mes de embarazo.

Tuvo que pasar 5 meses para que doña Lolis volviera a retomar comunicación con su hija Luisa. “La acompañaba  a sus controles prenatales, al parque para que hiciera ejercicio y celebramos el baby shower del bebé.  Ella era mi hija y estaba embarazada, con darle la espalda no se solucionaba nada”.

La situación en el hogar de doña Lolis comenzaba a cambiar. Se mostraba ansiosa por la llegada del bebé y la relación con Luisa mejoraba cada día más.

Pero a los 6 meses y medio de embarazo,  Luisa María comenzaba a presentar síntomas de eclampsia.  “Luisa se agitaba mucho, como si le faltara el aire. Se le irritaba el ojo derecho, siempre el mismo ojo. A veces, se le hinchaba la cara y los pies  exageradamente y se me desmayaba cuando estábamos en la calle. Esos momentos eran muy incomodos y yo seguía sin entender porque le daba eso, si yo la cuidaba mucho”.

Aura María calderón, medica desde hace dos años de la Red de Salud del Oriente explica que la eclampsia se vincula con problemas de hipertensión. Afirma:

“La mayoría de los casos de preeclampsia se da en el primer embarazo de la mujer y en embarazo en adolescentes. Es una enfermedad relacionada con la hipertensión arterial, en donde la gestante suele presentar convulsiones o se pueden presentar en estado de coma, hinchazón en diferentes zonas del cuerpo, comúnmente ganan mucho peso en el embarazo, presenta afectaciones en la parte visual, presión sanguínea alta, sangrado al orinar y constantes dolores de cabeza fuertes entre otros síntomas. Cada cuerpo es diferente.”

Los controles de Luisa se volvieron más estrictos y frecuentes. Pasaron de ser mensuales a quincenales por el estado en que se encontraba. “Llegábamos al centro de salud para control y a la media hora salían a decirme que la iban a dejar hospitalizada. Eso me asustaba, solo le rogaba a Dios que me la cuidara, a ella y a mi nieto”.

Al paso de las semanas, Luisa  tenía 7 meses y medio de embarazo y el tratamiento al cual fue sometida para tratar la preeclampsia, no hacia grandes efectos en ella.

“Un martes, mi hija Luisa reposaba en la sala de la casa. De repente, comenzó a convulsionar como por minuto y medio y luego se le cerraron los ojos. Mi hija y mi nieto estaban en peligro. Al llegar al Hospital Carlos Holmes Trujillo de una la pasan a sala de parto. Me informa que van a sacar al bebé por cesaría”.

En ese tiempo Oré muchísimo por la vida de mi Luisa. Infortunadamente,  Diosito no me escuchó.  Mi hija se me fue, y me dejo un regalito ruidoso, toca cuidarlo porque lo que te regalan, no lo debes botar y menos regalar.”

Angie Lorena Castrillón, adolescente del barrio Ciudad Córdoba.

La historia de Lorena es dramática. Tenía solo 16 años cuando quedo embarazada. El padre de su bebé  es un joven de 20 años que también tiene embarazada a otra adolescente.

Lorena siente que el embarazo fue muy duro. Relaciona su caso con otra muy similar que pasó en su familia.

Siendo muy pequeña, su madre la abandonó en una fundación de hogares de paso con la excusa de que no tenía recursos económicos para sostenerla.  Ella comenta que no quiere repetir la misma historia con su bebé,  ya que ha cometido similares errores al igual que su madre.

Lorena y Kevin, su pareja en ese entonces, establecen una relación la cual dura 4 meses. En ese tiempo, el comportamiento de su pareja tornaba agresivo. Recibía gritos, y más que su novia, quería ejercer autoridad en ella. Debido a estos comportamientos, Lorena decide dar por terminado su relación

Desde allí, Lorena comenzaba a realizar cambios en su vida. Pero tiempo después, se da cuenta de que estaba en embarazo. Había borrado todo contacto con Kevin y en la fundación donde se encontraba vinculada, no permitían mujeres embarazadas, así que tuvo que irse y buscar refugio en otro lugar.

Sin tener donde llegar, encuentra por medio de amigos y conocidos  el paradero de Kevin y le da la noticia de que va hacer padre.

Kevin no reacciona muy satisfecho con la notica y niega rotundamente que él sea el padre del bebé; y que aun siéndolo,  no se iba hacer cargo.

En ese tiempo, Kevin estaba prestando servicio en la policía como auxiliar, Lorena lo buscaba insistentemente logrando que él se hiciera cargo de ella y se van a vivir juntos.

Tiempo después, Kevin se comporta agresivo con Lorena. Empieza a golpearla sin motivos y le grita que desea que se vaya de su casa, porque no aguanta vivir con ella. Sin embargo, Lorena no tenía donde más vivir y tuvo que seguir soportando humillaciones y golpes por parte del padre de su hijo.

Pasan los nueves meses del embarazo y Lorena tiene a su hijo. Todavía aguantaba la misma problemática con su pareja. Hasta que un día a la media noche, Kevin la golpea y le dice que se debe de marchar de su casa. Lorena no sabía dónde irse, y su pareja no la iba a tener más y se queda por esa noche en la casa de una amiga.

Ya después, Lorena lo demanda en la Fiscalía, pero estos no la apoyan. Lorena empieza a sufrir múltiples necesidades al no conseguir empleo estable. Los empleos que conseguía, ella salía tarde y la niñera no podía cuidar más horas a su bebé. Al tiempo la despiden de su trabajo porque mantenía pidiendo permisos debido a que su hijo mantenía enfermo.

Esto es una de las consecuencias de la vida de Lorena siendo madre a temprana edad la cual nunca tuvo interés en utilizar métodos de planificación, porque nunca se vio interesada en buscar orientación en el proceso.

Lorena nunca accedió a utilizar métodos anticonceptivos porque según ella no reaccionaba en su cuerpo, no hacían efecto en ella. Adicionalmente, manifiesta que la inyección la engordaba, las pastas se le  olvidarían tomárselas y con la pila, no quería sentir  agujas en su brazo.

Angie Mondragón con 13 años quedó embarazada. Inicio su vida sexual sin consentimiento y sin pensar en las consecuencias que traería ser madre adolescente por un simple momento de lujuria y deseo. El papá de su hijo lo negó evadiendo la responsabilidad.

Angie revela que nunca le ha prestado atención ni importancia a los métodos de plantificación. A pesar de que tenía el apoyo,  la educación de su familia y la información que le brindaba su colegio,  fue más grande la influencia de los diferentes tabúes que hay acerca de los métodos anticonceptivos;  como que su cuerpo no los asimilaría bien, que su periodo se pondría irregular, que su peso aumentaría, que le saldría acné etc.

Confiesa que su familia fue de mucha ayuda en su proceso de maternidad, debido a la corta edad que tenía,  su embarazo era de alto riesgo. Comparte que el momento del parto fue una experiencia muy difícil, ya que estaba planificada para tenerlo de forma normal pero por varias complicaciones la tuvieron que preparar rápidamente para una cesaría.  Teniendo una caída que no tuvo graves repercusiones pero él bebé,  se estaba pasando del tiempo por todo este proceso. Finalmente nació en buenas condiciones.

Actualmente, Angie tiene 16 años y formalizó una relación con el papá del hijo que estaba esperando. Siendo este  la figura paternal de  su primer hijo que en estos momento tiene tres años de edad y cumpliendo con las responsabilidades que  se debe tener en el momento de formar un hogar.

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