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Informe Especial

Informe Especial. Colombia, un país de niños muertos

Se llamaba Allison*, tenía 12 años y un sueño: ser futbolista. Sin embargo, una riña con un adulto cegó la vida del menor. El asesino sigue desaparecido, las autoridades lo buscan y la familia de la víctima pide justicia y todo el peso de la ley. Hasta ahora nadie responde por su muerte. 

Según el último informe realizado por la organización internacional no gubernamental Save the Children, Colombia ocupa el tercer puesto, entre 175 países, con la tasa más alta de homicidio infantil en el mundo, en estudios realizados en los años del 2015 y el 2017. Teniendo en cuenta que la totalidad de niños en la edad de 0 a 18 años fueron asesinado 715 en el país.

Luz Alcira Granada, directora Nacional de Incidencia Política y Comunicaciones para Colombia de Save the Children, asegura que a los menores que crecen en medio de una guerra, “que son objetivo de grupos violentos, que padecen enfermedades y mueren a causa de ellas, y que enfrentan una discriminación extrema se les priva de todo lo que los convierte en niños y niñas”.

“Mi única oportunidad de vivir era Allison, teníamos fe porque juega bien al fútbol, pero alguien quiso que no fuera así”, recuerda Martha Mosquera, madre de la víctima. “Pedimos justicia, pero nadie me va a devolver a mi hijo, que era nuestra esperanza”.

Granada asegura que en el país se está perdiendo la niñez. “Estamos inclusive por encima de países con mayores niveles de guerra. Y lo que está pasando es que los niños están muriendo no solo por conflicto armado, sino por violencia intrafamiliar, violencia urbana como balas perdidas, por las pandillas”.

Un país de niños muertos

“Es inaceptable que en 2018, millones de niños y niñas en el mundo aún no puedan ejercer el derecho a estar protegidos, a aprender, a crecer y a jugar. Debemos y podemos hacer más”, añade la funcionaria de Save the Children Colombia.

Karen Abudinen Abuchaibe, directora general del Icbf, al conocer el informe sobre la niñez en el mundo 2018 de Save the Children se lamenta de que país ocupe el tercer lugar con la tasa más alta de homicidios de niños y el quinto con el mayor porcentaje de niños desplazados.

Isabel Cristina Ávila Blanco, madre de una bebé de cuatro meses, dice ante la situación: “Me genera mucho desconcierto, pues no puedo comprender como una madre o un padre puede asesinar a un hijo, que es el amor puro más grande que existe. Sin embargo, creo que en ocasiones dichas personas que comenten ese delito, tienen algún problema psiquiátrico o psicológico que no les permite tener capacidad de discernimiento del bien y el mal”.

Carlos Loaiza, padre de dos menores, sostiene que es denigrante ver en la noticias, que la mayoría de asesinatos es a menores de edad, y peor aún que son las misas madres que incurren a estos hechos, siento decepción frente a ello. “Pienso que son madres o padres locos que no saben que es el valor de tener un hijo”, dice el padre.

La parte psicológica hace parte fundamental del infanticidio ya que estos son los índices que demuestran el por qué los padres o familiares asesinan a los niños. La especialista Luisa Fernanda Unas explica que el 80% de los infanticidios son cometidos por la madre, hay muchas teorías por las cuales esto ocurre.

“Yo conozco un caso de estudio, de la sala de psiquiátricos que no se puede sentenciar, es una señora que asesinó a su hijo de ocho meses, lo concinó y se lo dio a su pareja a comer. Dice la madre que lo hizo porque el marido le pegaba y la trataba mal, el maltrato intrafamiliar y la extrema pobreza son algunos de los índices más agravantes para que una madre incurra a matar a sus hijo”, recuerda la psicóloga Unas.

¿Qué dice la ley? 

Rober Alberto Velázquez Chavarriaga, abogado penalista, explica que el infanticidio como tipo penal en el código penal no existe, lo que sí existe es el homicidio en circunstancias de agravación.

“Cuando estamos frente a un menor estamos frente a un homicidio seguramente con circunstancias de agravación, por ejemplo: mataron a un niño secuestrado o un familiar cercano lo mató, por qué pagaron para que matara al niño, poniendo al niño en circunstancias de indefensión, son circunstancias que agravan y las penas pueden ir hasta más de 50 años”, dice el penalista.

Otro caso de infanticidio ocurrió en el mes de mayo del 2018. El trágico hecho ocurrió en el municipio de Puerto Boyacá, en el departamento de Boyacá, en donde centenares de personas salieron a marchar para protestar contra el crimen.

Una madre habría asesinado a su propio hijo, Ómar Alexander, quien tenía tan solo 4 años, para vengarse del padre del menor. La mujer, Blanca Irene Aricapa, había tomado un cuchillo para degollar a su propio hijo por celos de su pareja. La mujer intentó suicidarse, según informó, las autoridades la encontraron en la vivienda con varias cortadas en los brazos.

Debido a este crimen la población del municipio sintieron conmoción el sábado de ese mismo mes y realizaron una protesta en contra del maltrato infantil. Ahora Blanca se encuentra bajo arresto de la Policía Nacional.

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