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Deportes

El uruguayo que no negoció su dignidad en el Deportes Tolima

Los hinchas que idolatran a Gabriel Camargo seguramente dirán -una vez más- que propietario del Club Deportes Tolima puede hacer lo que quiera con su negocio. Esa ha sido la defensa quienes cambian la razón por la pasión y, de esa manera, justifican los comportamientos del excongresista boyacense.

A ellos, y al mismo Gabriel Camargo, el técnico uruguayo Gregorio Pérez les acaba de dar una lección. El poder económico del propietario del equipo no le otorga ninguna licencia para pasar por encima de nadie. Y así se lo hizo saber este veterano entrenador de fútbol de 69 años, quien ha dirigido equipos profesionales en países como Uruguay, Paraguay, Argentina e Italia.

Camargo solo soportó a Pérez 34 días. Dirigió su equipo en dos partidos de la Liga Águila 1 – 2017. Y tras su triunfo en Ibagué, 2 – 1, ante el América de Cali, el técnico fue despedido del Club Deportes Tolima. Salió porque no permitió que el dueño de la institución le ‘metiera la mano’ a la alineación.

“La gota que colmó el vaso fue la sugerencia, en más de una oportunidad, de querer participar en la conformación del equipo. Esas cosas no las permitimos. Tenemos principios, como todos, pero tengo algo que no es negociable: y es la dignidad. Eso no se negocia”, sentenció Gregorio Pérez en una concurrida rueda de prensa.

Sincero y respetuoso, el entrenador contó que llegó a Ibagué con “muchísima” ilusión, que se sintió como en casa, pero que su formación y sus principios le impiden aceptar el tratamiento que brinda el déspota dirigente deportivo a sus empleados (y periodistas).

Admitió que en todo el mundo hay directivos que dialogan con los entrenadores, que hacen recomendaciones, pero en Ibagué parece que hay que hacer lo que don Gabriel diga. “De ahí a que tenga que cambiar el equipo, la idea, es otra cosa. Incluso el secretario deportivo, el señor (Ricardo) Salazar, me llamó a la concentración a manifestarme lo que le había dicho el senador, que quería que jugaran otros jugadores, no los que yo alineé en la primera parte del partido de ayer (martes). Y eso no lo acepté”, puntualizó.

Lo que resulta anecdótico es que Gregorio Pérez, desde el primer día, supo la clase de jefe que tendría. El pasado 5 de enero, cuando se hizo su presentación oficial como entrenador del Club Deportes Tolima, Gabriel Camargo le dio la bienvenida exhibiendo su talante.

Ese día, en el Hotel Casa Morales, don Gabriel expulsó -con dos policías- al periodista Alejandro Rodríguez, director del portal El Rincón del Vinotinto, quien ha hecho periodismo deportivo con dignidad y no se ha dejado intimidar por los gritos e insultos del exsenador.

Tal vez desde ese momento, Pérez supo lo difícil que sería dirigir una institución deportiva que es administrada como un galpón más de la familia Camargo, en la que todos obedecen y nadie se atreve a cuestionar.

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