ESPACIO PARA PUBLICIDAD 360
Cali

Baile deportivo, con fuerza en el mundo, pero poco conocido en la sucursal del cielo

“Cinco, seis, siete y ocho”, cuenta Mateo Burbano entrenador de baile deportivo quien ayuda a sus alumnos con los ensayos de salsa deportiva que se hacen en el salón ambientado color gris cemento y piso de madera a juego con la melodía de Cheo Feliciano con su canción Nina Bacoso; retumban tacones y zapatos que con fuerza representa el deportista caleño.

Juan Pablo Gutiérrez y Mariana Alarcón son dos jóvenes caleños con 16 y 14 años que por casualidad encontraron en el baile deportivo una forma de divertirse y aprender un arte que los va a identificar por el resto de su vida.

“Este deporte apenas se está consolidando en Cali, pues esto internacionalmente es tan grande como el fútbol aquí en Colombia” afirma Mariana con suma nostalgia, pues aunque sea un deporte que está impulsando fuerzas no es el más conocido, “es muy triste que no se le dé el valor justo porque es un deporte muy lindo y difícil” argumenta con suma paciencia Juan Pablo, con gestos melancólicos y dejes de pesar en su postura que hasta el momento se habían expresado tímidas y rígidas.

El baile deportivo, es una disciplina no muy reconocida como un deporte, tanto así que solo cuenta con dos preseas doradas, una de ellas conseguida en el año 2013 por Jefferson Benjumea y Adriana Ávila, en los Juegos Mundiales que en ese mismo año se realizaban  en la sucursal del cielo.

Otro de estos logros que hizo vibrar a los colombianos fué en el año 2017, cuando Yinessa Ortega y Stevens Rebolledo cantaron con el corazón el himno de la república de Colombia en los Juegos Mundiales de ese año, los cuales fueron realizados en Polonia.

“Bailábamos en Swing Latino, yo llevaba 11 años en esta academia siempre con diferentes parejas” explica Mariana entre risas y divagues, pero la vida se encargó de premiarla con lo que fuera su entrada a la Federación Colombiana de Baile deportivo cuyo salón está ubicado en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero que adornado con fotos y afiches enmarca una relación de amor que tienen los deportistas en sus ensayos.

“A mí una vez un profesor me llamó porque necesitaban un niño porque había una competencia, y el chico que estaba se había ido, entonces estaba una niña sin pareja y pues en realidad yo no sabía nada de esta disciplina, fue en ese momento que conocí lo que sería el baile deportivo” expresa Juan mientras amarra su zapato izquierdo.

No solamente el fracaso es el problema principal pues, estos deportistas se han codeado con la desgracia mirándolos fijamente a la cara, al no contar con el apoyo de los entes gobernantes pues hasta el momento solo tienen el soporte de la veeduría de la comuna 13, “Mi mamá contactó al señor que nos está ayudando, porque ellos son nuestros sponsors, y sólo nos colaboran a nosotros dos e incluso vamos a ir a Cartagena y Miami con su apoyo” cuenta Mariana con una sonrisa de regocijo y desbordante alegría.

Han sido campeones Nacionales robando el oro como un botín preciado para Colombia, el primer triunfo conseguido en La cuarta copa al ritmo del cielo, el segundo en el municipio de Tunja en el Grand prix y la última presea conquistada en el municipio de Circasia en el certamen llamado Open al ritmo del café.

Lo más difícil ha sido mantener la constancia, los golpes de frustración que no se hacen esperar no son un bache en el camino para que esta disciplina se refleje de manera simultánea junto a su forma de estirar un brazo para marcar el tiempo de la canción.

El baile deportivo es una forma evolucionada de baile de salón que es objeto de las competencias de carácter deportivo, donde la danza y el ejercicio adquieren un importante valor, tanto así que pueden llegar a considerarse un deporte Olímpico.

Cuenta con diez bailes clasificados en diferentes categorías, en una de ellas destaca la elegancia, el porte y el deslizar los pies por el suelo al enseñar al público una sonrisa cálida y terminar la rutina fuerte y precisa; Standar es uno de los grupos en los que el baile deportivo muestra dicha postura, entre ellos se encuentran el Vals vienés, Tango europeo, Vals inglés, Slow fox y Quickstep.

Una de las pocas competencias que se realizan en Cali es el Open al ritmo del cielo en la que se  siente alegría y goce pues los pies de los bailarines se aventuran dentro de una danza, y aunque no pierden la elegancia se refleja el fuego en sus rostros, con semblante serio, llega una nueva categoría de bailes latinos en la que su destreza y agilidad se apropian del escenario y los ritmos son cada vez más entusiastas, La rumba bolero, Cha, Jive, Pasodoble y Samba son algunos de los ritmos que hacen parte de esta categoría.

Igual que los ritmos latinos, la salsa no se queda atrás, pues en el año 2013 se realizaron los novenos Juegos olímpicos en la sultana del valle, fecha en la que se dio paso para que esta danza que es característica de la sucursal del cielo obtenga un lugar como una tercera categoría dentro del baile deportivo; sin embargo, está compuesta por diferentes ritmos que identifican a los caleños en su esencia, estos son: El mambo, La pachanga y el Boogaloo.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a Top